• La Vuelta al Mundo a Vela es el programa científico más ambicioso y completo de la historia creado por un evento deportivo global, la vuelta al mundo a vela. El domingo partió desde Alicante ‘la madre de todas las regatas’, impulsada por proyectos ambientales como Go Circular y compañías multinacionales comprometidas con la preservación de la salud de los océanos y el papel que debe jugar una industria responsable y sostenible
  • El poder global unificador del deporte, la aventura y la exploración alcanza su máxima expresión en este evento, que se pretende funcione a modo de gigantesco altavoz para concienciar sobre la maltrecha salud de los océanos y urgir el cambio de las políticas globales y el compromiso de los Gobiernos

Eduardo Fernández García / Alicante / Spain

Más de 15 millones de toneladas de residuos de plástico acaban cada año en los océanos, “que sufren el impacto devastador de la contaminación descontrolada, los efectos del calentamiento global y la presión de la sobrepesca industrial, que está esquilmando la biodiversidad marina”, como explican los organizadores de The Ocean Race, cuya quincuagésima edición se ha diseñado especialmente “para aprovechar el poder global unificador del deporte, la aventura y la exploración como evento que funcione a modo de gigantesco altavoz para concienciar sobre la maltrecha salud de los océanos y urgir el cambio de las políticas globales y el compromiso de la opinión pública sobre la importancia del mar para regular el clima, proporcionar alimento y  trabajo y purificar el aire que hace posible la vida”.

En marcha la primera ‘leg’: cinco días de travesía y 1.900 millas náuticas hasta Mindelo, en el extremo noroccidental del archipiélago de Cabo Verde, pusieron a prueba tanto a embarcaciones construidas con la mente puesta en la pura velocidad, así como a las ‘crew’, equipos que compiten por vez primera con tripulación completa en la clase IMOCA: monocascos de altas prestaciones para regatas, con diseño ‘open’, sin limitación a estrictos planos de construcción, permitiendo modelos que cumplan los requisitos de eslora, estabilidad y seguridad exigidos. La última innovación tecnológica son los alucinantes ‘foils’, complementos futuristas a modo de aletas-alas que han abierto una brecha tecnológica entre aquellos barcos que mantienen derivas laterales y estos gigantescos hidroplanos que solo ‘besan’ las olas. Algo parecido a cuando se aplicó la turbocompresión a los motores de explosión. Ahora los IMOCA realmente ‘vuelan’.

El director de Terabithia Media, Eduardo Fernández García, ha sido el único periodista español que accedió a los pantalanes y a la zona técnica, y quien participó en los entrenamientos en la última regata táctica de preparación en la Bahía de Alicante, a bordo del velero Go Circular, arropado por el ‘galáctico`’ equipo Holcim Team – PRB, antes de partir hacia Cabo Verde, para experimentar en primera persona y contarlo en directo vía streaming, relatarlo en el Diario ABC, y ahora escribiendo estas líneas, para explicar cómo y para qué ‘vuelan’ los IMOCAs alrededor del mundo, los ‘fórmula uno del mar’, un prodigio de la tecnología náutica, que además navegan de forma autosuficiente utilizando energías verdes y renovables y realizan una labor de recopilación de datos científicos de valor mundial para la investigación

Terabithia Media

La británica Abby Ehler, en la cubierta del barco Holcim durante la regata técnica de entrenamiento previa a la carrera © E. FDEZ. Terabithia Media
Kevin Escoffier a bordo del Go Circular durante los entrenamientos
© Georgia Schofield | polaRYSE
Holcim-PRB
Eduardo Fernández, del equipo de Terabithia- ABC Natural, en la cubierta del #Go Circular durante la última sesión de entrenamientos de los IMOCAs © Terabithia Media

A bordo del impresionante ‘Go Circular’, fletado por la multinacional Holcim, las impresiones, por mucho que uno esté acostumbrado a subir a veleros y otras embarcaciones de competición, son absolutamente diferentes: navegar en la cubierta de un IMOCA es una experiencia única; más si cabe un privilegio al poder atender las explicaciones del skipper nacido en Saint Malo y con base en Lorient, Kevin Escoffier, y de su primera oficial, la carismática y muy querida tripulante británica Abby Elher.

Como un Verne del siglo XXI, el capitán Escoffier nos confiesa, aproando la bocana del puerto, que esta carrera es un verdadero desafío para todos y que “espera poder trasmitir su pasión y amor por el mar a todo el mundo durante el desarrollo de la regata más importante de todos los tiempos”, de la que iremos recibiendo información detallada —incluso en directo—durante los casi siete meses que dura este apasionante y durísimo periplo circular. “The Ocean Race es la regata de tripulación más extrema que existen. Me alienta el espíritu positivo de equipo de nuestra tripulación, que reúne un talento y experiencia únicos. Combinar nuestras fortalezas como un solo equipo nos hace imparables. Estoy orgulloso de liderar un equipo con tanta experiencia. Juntos estamos compitiendo con el propósito de lograr la circularidad para proteger nuestros océanos, el latido del corazón de nuestro planeta”, nos cuenta al timón el regatista aventurero (un deportista de élite) que hace dos años naufragó al partirse en dos su embarcación cuando competía en la Vendée Globe, la vuelta al mundo en solitario. Fue rescatado por otro regatista, Jean Le Cam, en condiciones angustiosas y casi agónicas tras doce horas de lucha por sobrevivir en su balsa salvavidas. Pero la experiencia, lejos de apartarle del mar le impulsó para acometer nuevos retos.

Deportistas, aventureros y científicos

En el interior del monocasco, más parecido a una nave espacial que a un típico velero, nos explica parte del sofisticado instrumental de navegación y enseña a ejecutar el izado de la vela mayor la joven medallista olímpica en Tokyo 2020 Susann Beucke, quien realiza en The Ocean Race su debut en vela oceánica de velocidad para, entre otras habilidades, aportar su experiencia en regatas igualadas, adquirida durante años de competición de élite.

El inglés experto en electrónica de navegación Sam Goodchild, el content maker Julien Champolion (cómo se mueve cámara en mano por la proa del Go Circular, cómo maneja el dron que capta las imágenes aéreas y qué contenido tan espectacular distribuye por todo el mundo vía satélite) y el francés Tom Laperche, curtido en travesías en solitario, realizan minuciosamente las tareas de ‘trainning’ y ‘checking’. Y en el pantalán aguarda otro miembro clave del equipo de navegación, un experto en monocascos, Fabien Delahaye, quien conoce al detalle todos y cada uno de los secretos de esta maravilla de la tecnología flotante. Un equipo galáctico que reúne a ‘sailors’ altamente cualificados con un historial en regatas icónicas que va desde los Juegos Olímpicos hasta la Vendée Globe o la Route du Rhum, entre otras pruebas.

Odisea medioambiental y humana

“Aparte de la apasionante aventura humana, deportiva, científica y ambiental, participar en The Ocean Race con este equipo deportivo de élite me motiva y me fascina, así como poder contar y fotografíar las historias que vivirá nuestro equipo en medio del océano y los lugares de ensueño que atravesarán”, explica Champolion, cámara fotográfica en mano, mientras —literalmente— planeamos sobre las aguas de la Bahía de Alicante con un sol solo propio del Mediterráneo en enero. Un lujo al alcance de pocos afortunados. Así nos sentimos. Viviendo un momento único con un propósito único, y global. Luchas por la salud de los mares y del planeta para garantizar un entorno biodiverso y saludable.

A bordo de los cuatro IMOCAs que compiten —prodigios de la ingeniería naval y la tecnología de datos—, además de sus tareas de marinería, cualificados miembros de las tripulaciones —instruidos además en tareas científicas—, manejan el instrumental de última generación con el que se ha dotado a las embarcaciones para medir una serie de variables a lo largo de la travesía recorriendo más 60.000 kilómetros que, durante la regata y de forma conjunta y global a su término en el puerto de Génova, en julio próximo, serán analizadas por científicos de ocho importantes organizaciones de investigación para comprender mejor el estado de océanos ya conocidos y cartografiados y otros remotos e incluso poco explorados.

Nollaig Forrest, Group Head of Communications de Holcim, quien fue la encargada en la noche de romper contra el casco la clásica botella de champagne con la que se bautiza a un barco, también subió a bordo junto a la tripulación en los entrenamientos y nos trasmitió su entusiasmo participando en la regata técnica previa a la salida: “Me siento emocionada por estar navegando en esta maravilla de velero; y satisfecha porque finalmente nuestra compañía haya conseguido participar activamente en la que es nuestra primera regata que dará la vuelta al mundo. Este es un importantísimo evento deportivo global, de impacto positivo para el clima; simboliza nuestro viaje hacia el objetivo claro de alcanzar emisiones cero. Solemos decir que el futuro no está escrito, que se construye, y queremos hacerlo con cero emisiones para que nuestro trabajo influya positivamente en las personas y en el planeta. Sobre la base de la circularidad vamos a lograr que nuestro propósito sea realidad y pretendemos erigirnos como ejemplo para el resto de la industria, de todos los sectores”.

Flujo de datos científicos

Mientras estos laboratorios flotantes y volantes (porque surcan el mar en ocasiones apenas sin rozar el agua a velocidades que alcanzan los 35 nudos) navegan a través de algunos de los mares más ignotos del planeta, rara vez alcanzados por barcos científicos, los equipos tendrán una oportunidad única de recopilar datos vitales en zonas de las que la ciencia internacional carece de datos fiables sobre diversos agentes que incrementan dos las mayores amenazas para la salud oceánica y de la Tierra: el impacto del cambio climático y la contaminación por plásticos.

The Ocean Race medirá específicamente la contaminación por microplásticos, recogerá información sobre el impacto del cambio climático en los ciclos y la biodiversidad oceánica y recopilará y clasificará los datos transmitidos por los barcos que compiten, también con el objetivo de mejorar el pronóstico global del tiempo, informaciones éstas que será entregadas de forma casi instantánea vía satélite a los socios científicos, entre los que destacan la Organización Meteorológica Mundial, el Centro Nacional de Oceanografía, la Sociedad Max Planck, el Centro Nacional de la Investigación Científica y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.

Un océano saludable regula el clima, proporciona alimentos a miles de millones de personas y suministra la mitad del oxígeno del planeta. Su declive tiene impacto en el mundo entero. Para detenerlo, debemos proporcionar pruebas científicas concluyentes a los Gobiernos y organizaciones y exigirles, de forma urgente, que actúen en consecuencia e impliquen en este propósito a la industria y a la ciudadanía”, nos explica Stefan Raimund, Science Lead de The Ocean Race.

Go Circular

A bordo de una de las lanchas rápidas de la organización que escoltan a los veleros que participan en las regatas de entrenamiento navega la CEO de LafargeHolcim España, Carmen Díaz Canabal, quien asumió la dirección general de la compañía en 2022 y ya ha colocado la circularidad y la sostenibilidad en el primer nivel de gestión ejecutiva de Holcim en España. “Holcim se une por primera vez a The Ocean Race y con Go Circular estamos circunnavegando el mundo para preservar nuestros océanos con una llamada a la acción para acelerar el cambio hacia un estilo de vida circular —nos explica Carmen tras el entrenamiento en la base técnica del equipo en puerto—. Bajo la premisa de competir por el progreso, nuestro equipo recogerá muestras para avanzar también en el conocimiento de la biología marina”. “Además —prosigue—, organizamos charlas educativas del mar a la ciudad, para crear una conciencia sobre un estilo de vida más circular y la necesidad de restaurar ecosistemas marinos creando arrecifes con hormigón bioactivo que nosotros mismos fabricamos y colocamos. El barco y el programa Go Circular simboliza nuestro viaje hacia el objetivo ‘net zero’, la circularidad es la base de cómo lograr hacer realidad nuestro propósito de construir progreso para las personas y el planeta”.

LafargeHolcim España pertenece al Grupo Holcim, “líder mundial en soluciones innovadoras y sostenibles para la construcción. Con la sostenibilidad como eje de nuestra estrategia empresarial, apostamos por el desarrollo de materiales y soluciones de vanguardia orientados a la construcción de ciudades sostenibles y neutras en carbono”, concluye la CEO del grupo.

Protección ambiental e industria sostenible

En el pabellón del equipo Go Circular conversamos también con el hombre que vela por que la sostenibilidad y la circularidad sean el eje transversal de Holcim España, Mariano García Hoyos, director de Sostenibilidad, hombre que ha dirigido varias fábricas de cemento del grupo: “Estamos absolutamente comprometidos con la protección de las zonas ambientales en la que operamos. No esperamos a agotar una cantera de caliza para recuperarla y devolverla en mejores condiciones a la Naturaleza. Según vamos extrayendo el mineral con el que sintetizamos el cemento —explica García Hoyos mientras insiste en que el hormigón es un material eternamente reciclable e imprescindible para el avance social— vamos renaturalizando la cantera para dejarla incluso en mejores condiciones en la que estaba antes de nuestra actuación, fomentando la biodiversidad y la atracción de la fauna con diferentes sistemas, llegando a convertirlas en ricos territorios naturales que son incluso disfrutados por los ciudadanos de la zona”. “Pero nuestra determinación con la circularidad y la descarbonización va mucho más allá del cuidado de las zonas mineras; estamos actuando a nivel global, como muestra esta regata”, concluye.

230108- Alicante – In Port Race- The Ocean Race – HolcimPRB – Kévin Escoffier – © Julien Champolion

Otra batalla contra los microplásticos

En el puerto, una vez finalizadas las regatas de preparación, nos atiende Marine Derrien, team manager de un equipo de 25 personas de apoyo al velero Go Circular, quien insiste en que “la tarea que va a realizar su equipo de identificación de microplásticos es vital para conocer los efectos nocivos y transtornos genéticos que estos contaminantes provocan en la fauna y la flora oceánica”. “La tecnología de apoyo científico de nuestra embarcación es de las más avanzadas —detalla—. Por ejemplo, el filtro con el que captamos las micropartículas contaminantes es sustituido, y analizado su contenido, cada día, en aguas diferentes, y cartografiada la zona de captación: se trata de aportar datos de calidad a los investigadores no sólo para conocer la cantidad de plástico, sino para identificar su composición e, incluso, su procedencia; con el objetivo último de actuar directamente sobre la fuente del vertido y valorar los efectos que provoca en el bioma”.

IMOCAs sostenibles y autosuficientes

Un velero IMOCA actual da la vuelta al mundo de forma prácticamente autosuficiente en términos energéticos, gracias a los hidrogeneradores, a la energía fotovoltaica, a las turbinas eólicas y, por supuesto, a la energía infinitamente inagotable de los vientos —a menudo radicales en el Océano Sur— que impulsan a las embarcaciones. Los pequeños motores térmicos sólo se mantienen por razones de seguridad y para realizar maniobras en puerto. Además de la utilización de materiales no contaminantes y reciclados —en la medida de los posible—, cada embarcación ha de llevar a bordo al menos una ‘vela verde’ de las ocho permitidas en esta clase, que puede estar fabricada con materiales alternativos y/o ser totalmente reciclable.

OFNIS y seguridad extrema

El puesto de mando y seguridad náutica de The Ocean Race parece una torre de control de un aeropuerto o más bien un ‘headquarters’ de la propia NASA. Nos cuentan que está fabricado «a prueba de balas», en el sentido de que aunque surgiera una caída del suministro eléctrico, podría seguir funcionando gracias a los autogeneradores energéticos con los que está equipado. Ubicado en el puerto de Alicante, su nivel de precisión es tan elevado que puede detectar a decenas de miles de millas cualquier OFNI (objetos flotantes no identificados) que amenace la seguridad de los veleros. En ediciones anteriores se registraron accidentes provocados por contenedores a la deriva que partieron el caso de algún barco. Y, en caso de catástrofe mayor —improbable—, se ha habilitado un segundo puesto de control en la Ciudad de la Luz, a 15 minutos del Puerto de Alicante. Tecnología de precisión e innovación para garantizar la seguridad de los deportistas. Todo milimétricamente controlado y medido.

El puesto de mando de la regata en Alicante © The Ocean Race

Los veleros que participan en The Ocean Race están trabajando en proyectos ambientales y estudios científicos:

—Contaminación por plásticos: El muy futurista y precioso velero ‘Go Circular’ de Holcim – PRB y el ‘Guyot environnement’ Team Europe tomarán regularmente muestras de agua durante la regata para detectar microplásticos en todos los puntos de la singladura, incluso en zonas donde la ciencia nunca ha llegado; por primera vez, también se analizarán muestras para determinar de qué producto plástico proceden los macro-desechos y e incluso los plásticos microscópicos, además de otros datos meteorológicos y biológicos.

— OceanPacks, indicadores del cambio climático:  El 11th Hour Racing Team y el velero Team Malizia regogerán muestras de agua para medir los niveles de dióxido de carbono, oxígeno, salinidad y temperatura, lo que aportará información sobre el impacto pelágico del cambio climático y su influencia en el clima global.  Se capturará por primera vez hierro, zinc, cobre y manganeso, elementos vitales para el crecimiento del plancton, organismo esencial como base de la cadena alimentaria marina y el mayor expulsor de oxígeno del océano.

— Datos meteorológicos: Toda la flota lleva a bordo sensores meteorológicos para medir la velocidad y dirección de los vientos y la temperatura del aire. Algunos equipos soltarán boyas a la deriva en el Océano Sur para transmitir mediciones de forma continua, así como datos de ubicación, lo que ayudará a comprender mejor cómo cambian las corrientes y el clima. Estos datos ayudarán a mejorar particularmente valiosos para predecir fenómenos meteorológicos extremos, así como para revelar información sobre las tendencias climáticas a más largo plazo.

— Biodiversidad oceánica: El barco ‘Biotherm’, en colaboración  con Tara Ocean Foundation, testará un proyecto de investigación experimental para estudiar la biodiversidad oceánica durante la regata. Un microscopio automatizado a bordo capturará imágenes del fitoplancton marino en la superficie del océano, que se analizarán para aportar información sobre su diversidad, las redes alimentarias y el ciclo del carbono.

La tripulación del IMOCA ‘Biotherm’ inspecciona la dotación tecnológica con la que se capturarán imágenes del fitoplacton en diferentes mares © Eduardo Fernández

«El planeta es el único ‘accionista’ al que reportamos. Enfrentamos la década de la acción; necesitamos que haya cambios importantes en la forma en la que tratamos el planeta si queremos alcanzar el Objetivo 2030. The Ocean Race es una plataforma para educar, inspirar y acelerar la acción ambiental en este momento clave de la historia. ”

Richard Brisius, presidente de The Ocean Race

Contra el plástico de un solo uso, circularidad

El presidente de The Ocean Race, Richard Brisius fue, como siempre, tajante en sus manifestaciones públicas ante los medios: “El plástico de un solo uso está teniendo un impacto devastador en los océanos. Solo se puede romper la dependencia mundial de este material a través de la innovación y la colaboración, por lo que estamos encantados de contar con socios, empresas armadoras y patrocinadores que impulsan la economía circular en su día a día industrial. Enfrentamos la década de la acción; necesitamos que haya cambios importantes en la forma en la que tratamos el planeta si queremos alcanzar el Objetivo 2030. The Ocean Race es una plataforma para educar, inspirar y acelerar la acción ambiental en este momento clave de la historia. El planeta es el único ‘accionista’ al que reportamos”. “The Ocean Race es la prueba por equipos más dura del mundo del deporte, incluye un ambicioso programa de estudio científico para contribuir a frenar el calentamiento global y desde la organización vamos a desarrollar en cada edición más acciones para proteger la salud del océano, reconocer sus derechos y escuchar la voz del océano”, garantiza Brisius. Por su parte, Carmen Díaz, nos insiste en que desde Holcim España se han sumado a esta carrera por la circularidad “para ir más allá y más rápido”. —Es el camino y es ahora!, concluye.

Ocean Live Park

El parque temático ambiental y deportivo Ocean Live Park que complementa el espectáculo de la carrera oceánica se celebró en el Puerto de Alicante, de puertas abiertas a la ciudadanía, en los muelles donde se encontraban atracados los barcos y faenaban las tripulaciones; ello durante toda la semana de preparativos, regatas previas y entrenamientos, con exposiciones y actividades educativas y divulgación ambiental y marina.

The Ocean Race utilizará esta plataforma mediática e ilustrativa y el reclamo masivo que supone la llegada de las embarcaciones para impulsar la toma de conciencia sobre los problemas oceánicos y las soluciones necesarias para frenarlos, o evitarlos. Una muestra temática que recorrerá las restantes ocho ciudades de todo el mundo en las que recalará la prueba por equipos más sostenible y con más propósito ambiental de la actualidad. El gran circo de la fórmula azul y verde cuya ‘checkered flag’ espera la llegada en julio próximo a Génova de los navegantes-científicos del siglo XXI. ¡Buena mar!, aventureras y aventureros…