• La recuperación del oso pardo en la Cordillera Cantábrica se mantiene como una historia de éxito de conservación: desde mediados del siglo XX, la población ha pasado de apenas unas decenas a unos 370 ejemplares en 2023. Hoy, ese avance resuena con proyectos sociales, científicos y económicos que consolidan su presencia en 2025.

Los vecinos de comarcas como Fuentes de Narcea o Somiedo ya están convencidos de que la biodiversidad asturiana es una gran riqueza y que el oso no sólo no es un competidor, sino que vale más un oso vivo que muerto.

Por Eduardo Fernández García / Cangas del Narcea / ASTURIAS / SPA

Fotos y vídeos / Terabithia / FOP / EFG / V García Trabáu / TENT

El oso pardo en la Cordillera Cantábrica ha sido protagonista de una historia de recuperación ejemplar. Tras décadas de declive y presión humana que llevó a su práctica desaparición en muchas zonas, hoy su población se encuentra en expansión y su presencia ha comenzado a redefinir el paisaje humano y natural de estas montañas. No sólo se trata de un emblema de conservación, sino también de un motor de dinamización rural.

El resurgir del oso ha traído consigo un cambio de percepción social: de ser considerado una amenaza o competidor, ha pasado a valorarse como un símbolo de biodiversidad y una oportunidad de desarrollo económico ligado al ecoturismo. En zonas como Somiedo, Alto Sil o Fuentes del Narcea, la posibilidad de avistamiento de osos ha incentivado la llegada de visitantes, la aparición de empresas de turismo de naturaleza y la promoción de productos locales.

Este fenómeno no está exento de desafíos. La coexistencia entre osos y actividades humanas —especialmente ganaderas y cinegéticas— requiere un esfuerzo constante de mediación, prevención de conflictos y educación ambiental. Iniciativas como la Fundación Oso Pardo o el proyecto LIFE Oso Courel han apostado por esta vía, con resultados positivos tanto en términos ecológicos como sociales.

La clave del éxito ha estado en el trabajo de base, la implicación local y la construcción de un relato compartido en torno al valor del oso. Como señala Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo: “El oso es una herramienta para conservar el territorio y para fijar población. Donde hay oso, hay monte; y donde hay monte, puede haber vida”.

Plantaciones de frutales en altura

La Fundación Oso Pardo (FOP) ha presentado en 2024–2025 los avances más recientes en la conservación del oso pardo cantábrico. Entre los proyectos destacados, el LIFE “Osos con Futuro”, que concluyó en marzo de 2025, ha plantado ya más de 150.000 arbustos y árboles productores de fruto (cerezos, arraclanes, castaños) en Asturias y Castilla y León, sobre 115 hectáreas, para reforzar los recursos tróficos del oso frente al cambio climático

La FOP coordina actualmente la plantación de 20.000 frutales en las zonas de Villablino, Palacios del Sil y Páramo del Sil, con el objetivo de desviar a los osos de zonas urbanas y al mismo tiempo evitar conflictos con la población local. Paralelamente, se instalarán cerramientos anti‑oso en contenedores, y se actualizará el censo mediante pruebas genéticas que se espera reflejen la expansión en La Cabrera, Portugal y Burgos.

Adaptabilidad al cambio climático

Guillermo Palomero, presidente de la FOP, destaca la importancia de estos trabajos: “El proyecto ha querido mejorar la adaptabilidad del oso al cambio climático con una doble acción: primero, mejorando la disponibilidad de comida; y segundo, informando mucho para disminuir los incidentes”. Asimismo, advierte que la aceptación social del oso aún es la gran batalla: “Tenemos una percepción positiva, nuestro mayor tesoro… una de las cosas que con más mimo vamos a tratar de cuidar”.

En su reciente actuación, la FOP ha impulsado una campaña de sensibilización para cazadores, junto a las federaciones autonómicas y la Fundación Biodiversidad, para fomentar prácticas cinegéticas compatibles con la presencia del oso, recordando que este permanece activo toda la temporada de caza. Por último, Palomero subraya la cooperación con las administraciones: “he puesto la Fundación a disposición de la Consejería para impulsar iniciativas… plantación de árboles frutales en zonas altas”.

Programa URSUS

Desde la FOP, se considera prioritario prestar atención a las múltiples dimensiones humanas relacionadas con el oso, y a los diferentes factores sociales, psicológicos, económicos y políticos que pueden influir sobre percepciones, miedos, actitudes y tolerancia hacia el oso. Se analizan los conflictos entre humanos y osos y se proponen soluciones para una coexistencia pacífica, explica la fundación.

MAS INFO / Programa URSUS – Fundación Oso Pardo

Cuántos osos hay y dónde viven: ficha1_2025_ESP-1.pdf

https://x.com/i/status/1526562166702235650

Este balance refleja que la FOP no solo trabaja para fortalecer los recursos alimenticios y la coexistencia, sino también para consolidar una relación de confianza con los actores rurales y cazadores, con el objetivo de garantizar el futuro del oso pardo en la Cordillera Cantábrica.


El apoyo de fundaciones internacionales: TENT y Paul Lister

Una historia de colaboración y filantropía

EF / Terabithia Press

The European Nature Trust (TENT), fundado por el filántropo británico Paul Lister, ha renovado su compromiso con la conservación del oso pardo en Asturias respaldando económicamente a la Fundación Oso Pardo (FOP). A través de aportaciones continuas, TENT contribuye al seguimiento poblacional, restauración de hábitats y programas de educación ambiental, en línea con las estrategias del proyecto LIFE “Osos con Futuro».

Paul Lister ha subrayado el valor estratégico de Asturias como región de referencia para el turismo rural y de naturaleza: “Asturias dispone de todos los elementos necesarios para convertirse en la referencia mundial del turismo rural y ambiental; solo hay que seguir trabajando…”

Según Lister, Asturias ofrece “paisajes espectaculares, gastronomía, vino, sidra” y un entorno idóneo para atraer visitantes británicos, quienes podrían disfrutar de experiencias vivenciales con el oso pardo. Durante una de sus últimas visitas a la montaña del Principado, Lister destacó que la misión de TENT es “dejar la tierra en mejores condiciones de las que la encontré”, y destacó la relevancia de la conservación de grandes carnívoros como herramientas de equilibrio ecológico. Además de su respaldo financiero, TENT colabora en la recuperación de bosques de castaño y cerezo en Asturias, áreas clave para garantizar recursos alimenticios de la fauna silvestre, especialmente del oso, y así reducir los conflictos con núcleos humanos.

El apoyo de TENT refleja un compromiso de largo plazo con la conservación en Asturias, al aunar la protección de especies emblemáticas y el desarrollo socioeconómico sostenible. La visión de Paul Lister articula conservación y prosperidad rural como dos caras de una misma realidad, proponiendo un modelo replicable en toda Europa.

MAS INFO SOBRE TENT Y EL OSO PARDO

The European Nature Trust visibiliza el trabajo de fundaciones españolas que mantienen proyectos ambientales de recuperación y protección | Terabithia


Un resurgir sostenido: cifras del censo y un resumen de datos

  • El censo más reciente (muestreo 2020–2021; datos de 2023) registra 370 osos pardos en Cantábrica: 250 en la subpoblación occidental y 120 en la oriental
  • Se prevé una nueva estimación poblacional para el sexenio 2025–2030, en consonancia con la Directiva Hábitats de la UE
  • La densidad de hembras con cría ha aumentado, con un crecimiento anual del 8 % en ambas subpoblaciones; se detectaron 30 osas con 57 crías en la última prospección
  • En Cantabria solo hay 32 adultos identificados mediante técnicas genómicas, aunque el rango de movimiento es amplio e incluye territorios de León y Palencia

Acción interinstitucional e innovación científica

  • Las administraciones autonómicas (Galicia, Asturias, Cantabria, Castilla y León) y el Ministerio MITECO colaboran activamente desde 2020 para seguimiento, marcaje GPS y protocolos adaptativos
  • En Cantabria, el convenio con Bondalti (68 000 €) ha impulsado la “Brigada Oso”: instalación de cámaras, radiomarcaje y vigilancia
  • Los collares GPS permiten un seguimiento fino, especialmente útil para anticipar conflictos con ganado o núcleos habitados

LIFE «Osos con Futuro»: conservación y sensibilización

  • Este proyecto incluye reforestación con 110 000 frutales y 12 000 castaños para reforzar la dieta del oso frente al cambio climático
  • Campañas de sensibilización a cazadores promueven la compatibilidad entre la práctica cinegética y la conservación de la especie

  • El controvertido proyecto de la carretera Reinosa–Potes (15 km, ~100 M€) sufre oposición de ecologistas y científicos por amenazar corredores ecológicos y hábitats quienes alertan la fragmentación del hábitat y su impacto sobre los 370 osos
  • En 2024–2025 se confirma la expansión hacia nuevas zonas como La Cabrera (León) y hasta el norte de Portugal, liderada por machos jóvenes y hembras.
  • En Palacios y Páramo del Sil se preparan más de 20 000 frutales en 2025 para desviar al oso de áreas pobladas, con presupuesto de 4,2 M€ del LIFE
  • Varias administraciones (Asturias, Cantabria, Castilla y León y Galicia) trabajan en planes adaptados al crecimiento poblacional y cambios comportamentales, con actualización continua

Turismo, economía y ciencia ciudadana

  • El ecoturismo continúa creciendo: regiones como Somiedo son destinos clave para la observación de osos
  • La ciencia ciudadana desempeña un papel crucial, con vecinos que informan sobre avistamientos, recolectan muestras y fortalecen el vínculo humano-naturaleza .
  • Iniciativas de economía rural –guías, miel certificada, gastronomía local– contribuyen a un círculo virtuoso entre conservación y desarrollo económico.

The European Nature Trust visibiliza el trabajo de fundaciones españolas que mantienen proyectos ambientales de recuperación y protección | Terabithia

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Oso pardo, (Ursus arctos), en los boques boreales de Escandinavia. Foto: Vincenzo Panteriani

El oso pardo en Europa, habla la ciencia

  • El cambio climático y las interacciones entre especies modifican la distribución del oso pardo en Europa

CSIC / Terabithia

Un equipo científico internacional, en el que participa el Museo Nacional de Ciencias naturales (MNCN-CSIC) y la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), ha estudiado cómo las interacciones entre especies afectan a la distribución del oso pardo en Europa y Turquía. Han comprobado que la distribución de los osos a escala continental viene explicada en gran medida por la interacción con otras especies: en concreto, los osos ocupan áreas donde se distribuyen las especies que forman parte de su dieta. La investigación publicada en la revista Global Change Biology, muestra la importancia de las interacciones entre especies en la conservación de los ecosistemas tomando al oso pardo como caso de estudio.

Entender cómo afectan los cambios globales —como el cambio climático o los cambios de los usos del suelo— a las especies es crítico para conservar la biodiversidad y mantener los beneficios que la naturaleza ofrece, como el agua limpia, la fertilidad del suelo o la polinización. Por ejemplo, por efecto del cambio climático, la distribución de algunas especies se está desplazando hacia lugares más elevados o hacia los polos, lugares donde las condiciones climáticas se mantienen dentro de los rangos de tolerancia de la especie. Hasta ahora, la mayoría de los estudios se han centrado sólo en cómo los cambios directos (alteraciones en la temperatura, la lluvia o en el uso agrícola) afectan a la distribución de las especies. Sin embargo, este trabajo ha puesto el foco de atención en los efectos indirectos analizando las interacciones entre especies

“Los osos mostraron una dieta muy variada: detectamos 276 especies en su dieta. Los osos que viven en lugares más cálidos, como las subpoblaciones de la Cordillera Cantábrica, Grecia o Turquía, tienen una dieta más vegetariana, mientras que en las zonas más frías como Escandinavia y Finlandia son más carnívoros. Esto se traduce en que el rol del oso en el ecosistema es diferente, variando entre herbívoro y depredador apical”, contextualiza el investigador de la Universidad de Sevilla Pablo M. Lucas.

Gracias al amplio equipo internacional han contado con más de tres millones de localizaciones pertenecientes a unos 3.000 osos, con datos de las 14 subpoblaciones europeas y turcas que presentan ambientes muy diferentes. “Así hemos podido estudiar los efectos de las interacciones locales sobre una extensión continental. Observamos que el oso ocupa aquellos lugares donde más energía procedente de las especies de su dieta dispone. Por ejemplo, en la Cordillera Cantábrica la presencia de robles y hayas, que son su principal recurso alimenticio en esta subpoblación, hace que sea más probable la presencia de oso; en otras subpoblaciones donde el oso es más carnívoro, la presencia del oso se explica más por la distribución de ungulados silvestres como jabalíes o ciervos”, aclara el investigador MNCN Vincenzo Penteriani. 

Las funciones en los ecosistemas

Esta información es especialmente importante para predecir dónde vivirán las especies en el futuro y qué funciones cumplen en los ecosistemas, en un contexto de cambio climático y transformación del uso del suelo, así como para entender que para proteger las especies tenemos que conservar los ecosistemas donde viven. “Los cambios en las distribuciones de las especies de las que se alimentan puede afectar a la posición del oso dentro de la cadena trófica y a la viabilidad de la especie a escala local”, apunta Lucas. 

Otras especies, que tienen características diferentes al oso pardo —como una dieta más especializada, menos capacidad para moverse o que solo pueden vivir en condiciones ambientales muy concretas— podrían reaccionar de forma distinta al cambio climático y a la transformación del uso del suelo y a los cambios de las especies con las que interacciona. Mejorar este conocimiento es fundamental para diseñar estrategias más efectivas de conservación de la biodiversidad y de los servicios que la naturaleza nos brinda.

Este trabajo, liderado desde la Universidad de Sevilla, la Universidad La Sapienza de Roma y el Institute of Nature Conservation de Polonia ha sido desarrollado por un equipo de 87 investigadores de 75 instituciones de 26 países entre las que se encuentran el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) o la Estación Biológica de Doñana (EBD), ambos del CSIC. 


Referencia

P.M. Lucas et al.. (2025) Trophic interactions are key to understanding the effects of global change on the distribution and functional role of the brown bear. Global Change Biology  DOI: https://doi.org/10.1111/gcb.70252


  • Reproducimos a continuación el artículo de fondo publicado por la Revista Ambienta (MITECO), en el que se destaca el apoyo prestado por fundaciones internacionales como The European Nature Trust, presidida por el filántropo Paul Lister, diletante medioambiental y enamorado de la biodiversidad de la Península Ibérica

AMBIENTA ( MITECO)