• La anguila europea (Anguilla anguilla), catalogada como “críticamente amenazada”, atraviesa una crisis sin precedentes: más del 90 % de sus poblaciones han desaparecido desde los años 80, arrastrando tradiciones centenarias y poniendo en jaque planes de recuperación. Este reportaje desentraña las claves de su declive en España y Europa, desde la pesca fraudulenta de angulas hasta los misterios aún por resolver de su ciclo migratorio.

Garcés Rivero / Ribadesella / Asturias / SPA

Es uno de los peces más enigmáticos y singulares de las aguas continentales y costeras, y atraviesa un preocupante declive que afecta tanto a la cornisa cantábrica como a humedales emblemáticos como la Albufera de Valencia. Considerada especie en peligro crítico por la UICN, sus poblaciones han disminuido drásticamente en las últimas décadas, con una caída estimada de más del noventa por ciento desde los años 70. Un equipo científico de la Estación Biológica de Doñana – CSIC y el Parc Natural del Delta de l’Ebre ha analizado en un nuevo estudio la evolución a largo plazo de la abundancia de la anguila europea (Anguilla anguilla) en el Delta del Ebro. Los resultados revelan una situación muy preocupante y demuestran que, desde 2008, año en el que la especie se clasificó en Peligro Crítico de Extinción, su estado de conservación está empeorando gravemente de forma muy rápida. El artículo acaba de ser publicado en la revista científica Aquatic Conservation: Marine and Freshwater Ecosystems.

En el Cantábrico, la anguila ha sido tradicionalmente un recurso cultural y gastronómico, especialmente en ríos de Asturias, Cantabria y el País Vasco. Sin embargo, la sobrepesca, la contaminación, la destrucción del hábitat fluvial y la fragmentación de los cauces por presas y azudes dificultan su migración, tanto río arriba como hacia el mar de los Sargazos, donde se reproduce. La reducción de la entrada de angulas —fase juvenil de la especie— es un claro síntoma del colapso.

Por otro lado, en la Albufera valenciana, las recientes lluvias torrenciales asociadas a la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) han agravado una situación ya frágil. El aumento brusco del nivel del agua, la turbidez, el arrastre de contaminantes y el descenso del oxígeno disuelto han afectado seriamente a la fauna acuática, incluyendo a las anguilas. Este ecosistema, ya presionado por la urbanización, los vertidos y el deterioro de los arrozales, sufre cada vez más episodios extremos que alteran su equilibrio.

La recuperación de la anguila requiere acciones coordinadas a nivel europeo: mejora de la conectividad fluvial, control del comercio ilegal, protección de los hábitats y una gestión pesquera sostenible. Su declive no es solo el de una especie: es el reflejo del deterioro de nuestros ecosistemas acuáticos.

La pesca de la angula en Ribadesella: del esplendor al desafío

En Ribadesella, villa marinera del oriente asturiano, la pesca de la angula fue durante gran parte del siglo XX una tradición profundamente arraigada, vinculada al invierno, al río Sella y al conocimiento heredado entre generaciones. Los anguleros salían al anochecer, provistos de faroles y cedazos, a capturar esas diminutas crías de anguila —traslúcidas y esquivas— que remontaban el estuario desde el mar en noches frías y oscuras.

Hasta los años 70, las angulas eran abundantes y accesibles. Aunque el trabajo era duro y requería destreza, muchas familias completaban con él su economía. La angula se consumía localmente, sin la etiqueta de lujo que hoy la acompaña, y formaba parte del acervo gastronómico asturiano. Pero a medida que su cotización se disparó y su demanda internacional aumentó, especialmente en mercados asiáticos, también creció la presión sobre su pesca.

Ya en el siglo XXI, la situación ha cambiado drásticamente. La escasez de angula ha obligado a establecer cuotas muy limitadas, vedas estrictas y licencias restringidas. Hoy solo un puñado de pescadores autorizados puede faenar durante unos pocos meses al año, siguiendo normas rigurosas. La pesca se ha vuelto más controlada y simbólica, casi un acto de resistencia cultural. Ribadesella mantiene viva esta tradición a través de sus cofradías y fiestas populares, pero la preocupación es evidente. La angula ya no representa solo una actividad económica, sino la memoria de un modo de vida que se desvanece. Su futuro depende de la conservación del río, del cumplimiento de las normativas y de una conciencia compartida: la de que preservar este patrimonio vivo es también cuidar del ecosistema que lo sustenta.

Anguila europea (Anguilla anguilla). Foto: Miguel Clavero / Linkedin

Miguel Clavero (EBD-CSIC): “Europa debe dejar de pescar anguilas” | LinkedIn

Anguilas del Delta del Ebro. Fotografía: Mariano Cebolla / PNDE / LinkedIN

La anguila, al borde de la extinción: un nuevo estudio revela su situación crítica | LinkedIn

Fascinante y enigmática

La anguila europea inicia su vida en el Mar de los Sargazos, donde nace tras la muerte reproductiva de las anguilas plateadas. Sus larvas, llamadas leptocéfalos, viajan miles de kilómetros hasta las costas europeas, transformándose en angulas transparentes. Algunas suben ríos y permanecen de 6 a 20 años antes de regresar al mar, completar su migración y reproducirse, muriendo después. Este ciclo excepcional —con una sola reproducción al final de su vida— hace que cualquier perjudicial alteración (represas, contaminación, pesca) reduzca drásticamente su éxito reproductivo.

Pesca ilegal y tráfico multimillonario

La pesca de angula es un negocio clandestino con redes organizadas en Europa. En 2018, la Guardia Civil desmanteló en Asturias una red que traficaba angulas escondidas en maletas con dobles fondos, transportando 427 kg valorados en más de 640 000 €. No es un caso aislado: las operaciones “Lake” y “Broken Glass” de Europol y EE. UU. se incautaron de toneladas de angulas, denunciando un comercio valorado en unos 2 500 millones de libras anuales.

Además, un estudio reciente muestra cómo la pesca ilegal aumenta el estrés en angulas decomisadas, complicando su posterior recuperación y reintroducción, especialmente en lugares como el Ebro.


  • Obstáculos físicos: Represas e infraestructuras bloquean su migración; desde 1980, más del 80 % de su hábitat ha quedado inaccesible
  • Contaminación y microplásticos: Compuestos tóxicos como bifenilos policlorados (PCB) y plásticos afectan directamente su supervivencia
  • Parásitos: El nematodo Anguillicoloides crassus, introducido en los 80, daña la vejiga natatoria y disminuye la energía disponible para largas migraciones

El grupo de expertas y expertos en anguila que auspicia ICES (organismo asesor sobre pesquerías de la UE) llevaba más de dos décadas aconsejando llevar las capturas de anguila “tan cerca de cero como sea posible” y en los últimos 3 años ha recomendado el cierre de la pesquería, llamando a que no haya ninguna captura, en ningún ambiente y para ningún fin. La EU y la mayor parte de los estados miembros han ignorado esta recomendación. “Nuestros resultados muestran que la situación de la anguila puede ser aún peor que la que llevó a ICES a pedir el cierre de la pesquería, y que empeora a un ritmo muy acelerado”, remarca Clavero. Los autores del trabajo proponen que el cese de la explotación de la anguila se asocie a un esfuerzo por implicar al sector en el seguimiento de la especie y a un sistema de apoyo para la adaptación de sus actividades. “En cualquier caso, si queremos conservar la especie, si queremos que la anguila europea siga existiendo, debemos empezar por dejar de pescarla y comercializarla”, remata el investigador

En el País Vasco y el Cantábrico, cofradías como las de Ribadesella han limitado la temporada oficial de pesca de angula a tan solo 30 días entre noviembre y marzo; incluso hay previsiones de prohibición total. En el Guadaliquivir (Andalucía), los «riacheros» dependen de la pesca de angula como actividad ancestral, pero la moratoria progresiva amenaza su futuro.

Recientes campañas de marcado y liberación en Murcia y Alicante han identificado decenas de anguilas y convertido un centenar en fuentes de datos para valorar su estado poblacional. Además, más de 300 científicos españoles firmaron un manifiesto (diciembre 2023) reclamando veda total, ante una reducción de distribución superior al 80 % en el último siglo y un estado “crítico” según la IUCN.


El pez más amenazado

“La anguila europea está más amenazada que el lince ibérico, el panda gigante o el gorila de montaña… cualquier aprovechamiento hoy es insostenible”,
Miguel Clavero, Estación Biológica de Doñana – CSIC

“Aunque el cese total no garantice la recuperación, seguir pescando garantiza su extinción”,
Comunidad científica española (300+ firmantes)


Imagen: Cástor Fint de Böer

¿Cuál es la situación actual?

  • Pesca y tráfico ilícito: Persisten redes criminales, cada vez mejor organizadas, con participación de familias y grupos internacionales
  • España como punto crítico: Restricciones crecientes han afectado economías locales, pero también impulsado programas científicos como GePescArt2
  • Necesidad de acción urgente: Planes de Recuperación 2024–2034 (Gipuzkoa, Murcia) combinan seguimiento, restauración de cauces, control de presas y sensibilización

Una moratoria total…

La anguila europea está en una encrucijada: su ciclo biológico único, su demanda culinaria y la pesca ilegal han provocado una catástrofe ecológica. En España, donde solo se permite pescar en días limitados y zonas reguladas, la presión continúa. Las voces científicas y sociales ya empujan hacia una moratoria total, acompañada por acciones de conservación ambiciosas.

Si queremos recuperar un pez que ha formado parte de nuestro patrimonio natural y cultural, es imprescindible combinar prohibición, fiscalización del tráfico, restauración de migración fluvial y mejora de hábitats. Solo así tendremos una oportunidad real de devolver a la anguila europea el cauce para volver a surcar ríos con fuerza y esperanza.

MÁS INFO

Aquatic Conservation: Marine and Freshwater Ecosystems | Aquatic Journal | Wiley Online Library