- Deoleo afianza su liderazgo global gracias a una estrategia basada en la sostenibilidad, la innovación y la cercanía a los territorios productores.
- El grupo avanza hacia un modelo de negocio responsable: el 98% de la energía utilizada proviene ya de fuentes renovables y casi el 40% del aceite adquirido es sostenible.
- La nueva etapa, bajo el liderazgo de Cristóbal Valdés, pone a las personas, la trazabilidad y el impacto positivo en el centro de su hoja de ruta.
Terabithia Press / Madrid SPA
Deoleo, líder mundial en el sector del aceite de oliva, ha celebrado hoy su Junta General de Accionistas tras un ejercicio retador en el que la compañía ha reafirmado la solidez de su estrategia y ha iniciado una nueva etapa estratégica. El encuentro ha contado con la representación del 59,6% del accionariado de Deoleo, S.A.
En un mundo donde los recursos son cada vez más escasos y el consumo más exigente, las empresas líderes ya no pueden permitirse ignorar su huella. Deoleo, el gigante mundial del aceite de oliva, ha entendido este mensaje y lo ha convertido en su bandera. En la Junta General de Accionistas celebrada recientemente, la compañía no solo presentó unos resultados sólidos, sino también una renovada hoja de ruta donde la sostenibilidad y el cuidado del medioambiente ocupan un lugar central.
A pesar de un contexto económico retador —marcado por la volatilidad en el precio del aceite, litigios en mercados clave y una caída generalizada del consumo— Deoleo ha demostrado que su estrategia basada en la responsabilidad social y medioambiental no solo es ética, sino también rentable.
Un año de crecimiento sostenible
El presidente de Deoleo, Ignacio Silva, abrió la Junta con un mensaje claro: “La gestión ágil y responsable nos ha permitido mantener el equilibrio en un entorno complejo”. La compañía cerró 2024 con casi 1.000 millones de euros en facturación, un aumento del 19% en ventas respecto al año anterior, y un EBITDA de 33,4 millones de euros, un 10,4% superior. Pero más allá de los números, lo destacable es la resiliencia de sus marcas y la apuesta firme por el liderazgo ético en la industria.
Las principales enseñas del grupo —Carbonell, Bertolli y Carapelli— no solo mantienen cuotas destacadas en mercados como España, Estados Unidos, Alemania y México, sino que además refuerzan el compromiso con la trazabilidad, la justicia en la cadena de valor y la reducción del impacto ambiental.
Transición hacia una empresa más ágil e innovadora
La incorporación de Cristóbal Valdés como consejero delegado marca el inicio de una nueva etapa para Deoleo. Bajo su dirección, la empresa pone en marcha un ambicioso plan estratégico que busca acelerar el crecimiento sin perder de vista su responsabilidad con el entorno. Valdés lo explicó sin rodeos: “La sostenibilidad ya no es una opción, sino una condición de competitividad”.
En sus primeras intervenciones, Valdés dejó claro que la transformación no es solo digital o financiera, sino también humana y ecológica. “Vamos a continuar poniendo a las personas en el centro, como verdaderos motores del cambio y nuestro activo más valioso”, afirmó. Este enfoque humanista y ambientalista se refleja en proyectos como el impulso al liderazgo femenino o la aplicación de tecnología blockchain para mejorar la trazabilidad del aceite.
Energía renovable y producción responsable
Uno de los avances más notables de 2024 ha sido el aumento del uso de energía limpia en las operaciones de Deoleo. El 98% de la electricidad utilizada en sus fábricas proviene de fuentes renovables, lo que representa una importante reducción de emisiones de CO₂ y consolida su posición como referente en la descarbonización del sector agroalimentario.
Pero el esfuerzo va más allá del consumo energético. A través del Protocolo de Sostenibilidad, Deoleo ha certificado ya a 88 almazaras en seis países, lo que ha permitido que el 39% del aceite adquirido provenga de estas fuentes sostenibles. El objetivo: alcanzar un 70% de materia prima certificada en 2030. Una meta ambiciosa, pero coherente con la necesidad de garantizar un futuro viable para el olivar tradicional y sus comunidades.
Además, la empresa promueve una retribución justa a los productores, entendiendo que sin un campo fuerte no hay futuro para el aceite de oliva. En este sentido, Valdés reiteró que “alcanzar la excelencia en la calidad debe ir de la mano de una cadena de valor más justa y equitativa”.
Solidez financiera como palanca del cambio
Aunque el ejercicio 2024 cerró con un resultado neto negativo debido a la provisión por un litigio en Italia, la posición financiera de Deoleo es sólida. La deuda financiera neta se redujo un 4%, la tesorería creció un 72% y se logró cerrar una refinanciación con vencimiento en 2029, avalada por los principales accionistas (CVC y Alchemy) y entidades financieras de referencia. Esto garantiza la estabilidad necesaria para desplegar inversiones sostenidas en innovación, marca y sostenibilidad.
Los resultados del primer trimestre de 2025 refuerzan esta perspectiva optimista: un aumento del 11% en volumen de ventas y un EBITDA de 10 millones de euros, con un alza del 19%. Además, la mejora en la cosecha ha propiciado una moderación de precios que estimula el consumo, ampliando las oportunidades estratégicas de la empresa en mercados como India o Extremo Oriente.
Sostenibilidad social: ‘Creciendo Juntas’
En Deoleo, la sostenibilidad se entiende también en clave social. Uno de los pilares del nuevo modelo es la igualdad de oportunidades y la diversidad, con iniciativas como el congreso “Creciendo Juntas”, que promueve el liderazgo femenino en todos los niveles de la compañía.
Además, la tecnología blockchain se ha convertido en una herramienta fundamental para garantizar transparencia en la cadena de suministro. Esta innovación permite a consumidores y distribuidores conocer el origen exacto del producto, fortaleciendo la confianza y añadiendo valor a la experiencia de compra.
Un futuro arraigado en la esencia mediterránea
Con una clara vocación internacional, Deoleo no olvida sus raíces. La esencia mediterránea de su aceite sigue siendo el núcleo de su propuesta. Como señaló Valdés, “nuestro objetivo sigue siendo que esta esencia esté al alcance de todos”. Y para lograrlo, la empresa combina lo mejor de la tradición con una mirada puesta en el futuro: procesos más eficientes, ingredientes de origen sostenible, y un firme compromiso con las personas y el planeta.
La nueva etapa de Deoleo es una apuesta por un modelo empresarial más consciente, que entiende que la sostenibilidad no es un eslogan sino una responsabilidad colectiva. En un sector históricamente expuesto a los vaivenes climáticos y económicos, Deoleo demuestra que es posible crecer cuidando, liderar escuchando y transformar sin renunciar al alma.
Deoleo es la compañía nº1 de aceite oliva a nivel mundial, presente en 43 países de los cinco continentes. Tiene fábricas en España e Italia y oficinas comerciales en 12 países. Deoleo cuenta con 27 marcas en el portfolio de aceite, aceitunas, salsas y vinagres, marcas líderes a nivel mundial como Bertolli -líder en el mundo- Carapelli, así como las españolas Carbonell, Hojiblanca y Koipe.
