El megaproyecto de Altri en Palas de Rei, presentado como ejemplo de industrialización verde y motor de empleo para la comarca, atraviesa su momento más crítico. La compañía portuguesa, que planea levantar una macroplanta de celulosa y fibras textiles en el corazón de Lugo, acumula una contestación social sin precedentes, un escrutinio ambiental cada vez más severo y un castigo de los mercados que ha borrado de un plumazo 240 millones de euros de su valor bursátil en apenas tres meses
Eduardo Fernández / Terabithia Press / Lugo
Foto: Estuario del Río Ulla en Catoira / Cortesía Diputación de Pontevedra
El relato oficial arrancó con entusiasmo. La Xunta proclamó que Galicia estaba a punto de albergar la primera biofábrica de fibras textiles de Europa, capaz de transformar eucalipto en celulosa soluble y lyocell, una fibra regenerada con potencial para sustituir al algodón y al poliéster en la industria de la moda. La inversión anunciada rondaba los mil millones de euros, con cientos de empleos directos y miles de indirectos. En plena búsqueda de proyectos tractor para los fondos Next Generation, Altri aparecía como el emblema de una industrialización sostenible y de futuro.
La realidad se complicó pronto. El emplazamiento escogido —Palas de Rei, en pleno corazón de Lugo y junto al río Ulla— despertó inquietud desde el primer momento. Las cifras del expediente impactaron a colectivos sociales y científicos: una planta capaz de consumir más de un millón de toneladas de eucalipto al año, captar 46.000 metros cúbicos de agua diarios del embalse de Portodemouros y verter 30.000 metros cúbicos tras tratamiento. A ello se sumaba la proximidad a espacios protegidos de la Red Natura 2000 y el temor a emisiones y olores asociados a este tipo de factorías.
La oposición se organizó con rapidez. Plataformas vecinales, asociaciones ecologistas y organizaciones del mar articularon un frente común bajo un lema simple: “Altri, non”. En mayo de 2024, más de 20.000 personas marcharon en Palas de Rei en la primera gran demostración de fuerza. En diciembre, otra multitud llenó Santiago, entregando cientos de miles de firmas contra el proyecto. Y en marzo de 2025, tras la publicación de la Declaración de Impacto Ambiental favorable con condicionantes, la protesta dio el salto al agua: más de 500 embarcaciones recorrieron la ría de Arousa en una movilización histórica, que convirtió al conflicto en noticia nacional.
¿Es sostenible la biofábrica o una gran amenaza ambiental?
La empresa trató de defenderse insistiendo en la sostenibilidad de la biofábrica, en los circuitos cerrados de solventes y en la capacidad de generar un nuevo polo industrial en Galicia. La Xunta, por su parte, recalcó que ningún proyecto tiene impacto cero, pero que el expediente contaba con los informes necesarios y que la DIA era favorable siempre que se cumplieran los condicionantes. Sin embargo, el movimiento social ha mantenido el pulso, convencido de que el riesgo para el agua, la biodiversidad y el marisqueo en la ría de Arousa supera cualquier promesa de empleo.
El escenario financiero no ha ayudado a Altri. El Gobierno central ha dejado fuera al proyecto de las ayudas de descarbonización que la compañía solicitaba, un golpe a sus expectativas de financiación pública. El recurso anunciado por la empresa no evita la evidencia: su viabilidad depende en gran medida de captar subvenciones que representen cerca de una cuarta parte de la inversión total. Al mismo tiempo, los inversores han castigado la incertidumbre y el ruido social: la cotización de Altri en la Bolsa de Lisboa ha caído un 22% desde los máximos de este año, evaporando 240 millones de euros de capitalización.
Hoy, el Proyecto Gama —nombre oficial de la planta a través de su filial Greenfiber— se encuentra en un cruce de caminos. La DIA le permite avanzar, pero aún faltan autorizaciones esenciales como la Autorización Ambiental Integrada y la concesión de aguas. Las asociaciones ya han anunciado recursos legales. La tensión entre un modelo productivo basado en el eucalipto y el tejido social y económico que depende del agua y del mar amenaza con prolongarse en el tiempo, en una disputa que trasciende lo local para convertirse en símbolo de los dilemas de la transición ecológica en Europa.
Para la Xunta, el proyecto sigue siendo estratégico. Para los colectivos sociales, es la amenaza ambiental más grave en décadas. Mientras tanto, los números de la bolsa añaden una sombra inquietante: la biofábrica que debía ser motor de modernización se tambalea, acosada por la contestación ciudadana y por la desconfianza de los inversores. El desenlace está aún por escribirse, pero la cronología del caso dibuja un conflicto cada vez más enrevesado.
Altri gestiona grandes superficies forestales certificadas
Altri es una compañía portuguesa nacida en 2005 tras la escisión de los activos industriales de Cofina. Desde entonces se ha consolidado como uno de los principales grupos europeos en producción de celulosa y fibras a partir de eucalipto, con fábricas como Celbi, Caima y Celtejo, y una fuerte orientación exportadora hacia Europa y Asia. La empresa gestiona amplias superficies forestales certificadas (90.400 hectáreas de bosque en Portugal, todas certificadas por estándares como FSC y PEFC) y ha defendido siempre su apuesta por la sostenibilidad y la innovación, con proyectos que buscan abrir camino en el ámbito de las fibras textiles regeneradas. Su accionariado combina la presencia de grupos ligados al entorno de Cofina y otros inversores institucionales, lo que le ha permitido mantener un perfil bursátil relevante en Lisboa.
La trayectoria de Altri, sin embargo, no ha estado exenta de polémica. Sus plantas de celulosa en Portugal han sido señaladas en distintas ocasiones por problemas ambientales relacionados con vertidos y emisiones, y la dependencia casi absoluta del eucalipto ha generado críticas por los riesgos asociados a la pérdida de biodiversidad y a los incendios forestales. En Galicia, la oposición a su proyecto estrella en Palas de Rei ha reavivado estos recelos, al considerar que la macrofábrica de celulosa y lyocell reproduce un modelo intensivo en agua, energía y monocultivo que amenaza el equilibrio del territorio y del mar. Así, la compañía se mueve en una tensión constante entre su discurso de innovación verde y un historial que para muchos representa los impactos clásicos de la industria papelera.
Compra de empresas gallegas del sector
Altri ha reforzado su presencia en Galicia con la compra de Greenalia Forest y Greenalia Logistics, dos filiales que pertenecían al grupo Smarttia y que desempeñan un papel estratégico en el abastecimiento y transporte de madera. Con esta operación, completada en 2025, la compañía portuguesa se asegura una red de aprovisionamiento que mueve alrededor de 600.000 toneladas anuales de materia prima forestal y un negocio con una facturación conjunta superior a los 30 millones de euros.
Greenalia Forest se dedicaba a la compra de madera a propietarios privados y a su comercialización, mientras que Greenalia Logistics asumía la parte de transporte y distribución, lo que permite a Altri integrar un eslabón clave de la cadena. De este modo, la compañía refuerza su control sobre el suministro que necesitaría para su futura macroplanta de celulosa y lyocell en Palas de Rei.
Lo que no se ha concretado es el volumen de superficie forestal que Altri controla directamente en Galicia ni cuántas hectáreas están bajo certificación propia. La operación refuerza su posición en el mercado gallego, pero el grueso de la madera sigue procediendo de compras a terceros. Esto abre un margen de debate: mientras la empresa subraya que gana solidez y estabilidad en su aprovisionamiento, los críticos señalan que todavía no existe constancia de que posea montes certificados en Galicia, lo que limita la imagen de sostenibilidad que quiere proyectar.

Cronología del caso Altri en Galicia
- 26/04/2022 – Presentación oficial en Palas de Rei; promesa de inversión cercana a 1.000 millones y centenares de empleos.
- 29/12/2022 – Declaración como Proyecto Industrial Estratégico por la Xunta, lo que acelera trámites.
- 07/2023 – Cambio de titularidad: el proyecto pasa a la filial Greenfiber, participada al 75% por Altri y al 25% por Greenalia.
- 12/2023–03/2024 – Información pública de la Autorización Ambiental Integrada y de la concesión de aguas del Ulla.
- 26/05/2024 – Gran manifestación en Palas de Rei, con más de 20.000 personas según la organización.
- 15/12/2024 – Multitudinaria protesta en Santiago y entrega de cientos de miles de firmas contra la planta.
- 14/03/2025 – Declaración de Impacto Ambiental favorable con condicionantes publicada en el Diario Oficial de Galicia.
- 22–28/03/2025 – Movilización por tierra y mar en A Pobra do Caramiñal, con más de 500 embarcaciones en la ría de Arousa.
- 23/04/2025 – Exclusión de las ayudas de descarbonización; Altri anuncia recurso.
- 01/06/2025 – Manifestación en Pontevedra que une la oposición a Altri y a Ence.
- 30/08/2025 – Caída bursátil: Altri pierde 240 millones de euros de valor en tres meses.
- 12/09/2025 – La acción cotiza en 4,90 euros en Lisboa, un 22% por debajo de sus máximos anuales.
- Riesgos ambientales y críticas de las asociaciones
Riesgos ambientales y denuncias ciudadanas
- Agua y vertidos
- Captación prevista de 46.000 m³/día del embalse de Portodemouros.
- Riesgo de reducción del caudal ecológico del río Ulla.
- Vertido de 30.000 m³/día al mismo río, con posibilidad de afectar la calidad del agua y, aguas abajo, la ría de Arousa.
- Razón: el marisqueo, la pesca y la agricultura dependen de un equilibrio hídrico delicado.
- Impacto en la ría de Arousa
- Posible alteración de un ecosistema que sustenta la mayor producción marisquera de Europa.
- Cualquier cambio en salinidad, nutrientes o contaminantes afectaría directamente a la economía local.
- Razón: un sector económico vital puede quedar en riesgo frente a una sola macroindustria.
- Eucaliptización del territorio
- Demanda de más de un millón de toneladas de eucalipto al año.
- Incentiva el monocultivo, asociado a pérdida de biodiversidad, degradación de suelos y mayor riesgo de incendios.
- Razón: refuerza un modelo forestal criticado por su insostenibilidad y baja resiliencia.
- Emisiones atmosféricas y olores
- La planta prevé chimeneas de gran altura y emisiones de óxidos de nitrógeno, azufre y partículas finas.
- Posible afección a la salud de la población y a la calidad del aire en la comarca.
- Razón: la experiencia con otras fábricas de celulosa muestra molestias constantes por olores y contaminantes.
- Ubicación sensible
- Proximidad a la ZEC Serra do Careón (Red Natura 2000).
- Riesgo de afectación a hábitats protegidos y especies vulnerables.
- Razón: el emplazamiento multiplica la conflictividad porque compromete áreas de especial valor ambiental.
- Modelo económico cuestionado
- Elevada dependencia de subvenciones públicas (se estima alrededor del 25 % de la inversión total).
- Para las asociaciones, no compensa arriesgar sectores consolidados por un modelo industrial intensivo y subvencionado.
- Razón: se considera un proyecto que socializa costes y privatiza beneficios.
- Riesgo social y reputacional
- Fuerte oposición ciudadana expresada en protestas multitudinarias por tierra y mar.
- Pérdida de confianza en las instituciones por apoyar un proyecto con tantos interrogantes ambientales.
- Razón: el conflicto no solo es ecológico, sino también democrático y de modelo de desarrollo.
Ventajas según Altri y la Xunta
- Industrialización verde y única en Europa
- Planta pionera para producir celulosa soluble y lyocell.
- Sustituye fibras textiles más contaminantes como algodón y poliéster.
- Galicia se situaría en la vanguardia de la economía circular y la moda sostenible.
- Empleo y desarrollo rural
- Creación de unos 500 empleos directos y miles de indirectos.
- Freno al despoblamiento en la comarca de A Ulloa.
- Lugo se convertiría en un polo industrial con población joven y cualificada.
- Gestión forestal certificada
- Madera de bosques con sellos FSC y PEFC.
- Impulso al aprovechamiento ordenado del eucalipto ya abundante en Galicia.
- Reforzaría la cadena de valor forestal con trazabilidad y sostenibilidad.
- Tecnología limpia y circular
- Procesos de lyocell con disolventes en circuito cerrado.
- Vertidos tratados y reutilización parcial del agua captada.
- Impactos reducidos y emisiones dentro de los límites legales.
- Energía renovable y descarbonización
- Uso de biomasa y energías renovables en el proceso industrial.
- Menor huella de carbono y contribución a la transición energética.
- Atracción de inversión y fondos europeos
- Inversión total de alrededor de 1.000 millones de euros.
- Posible efecto tractor para fondos Next Generation y ayudas a la descarbonización.
- Movilización de capital privado y público en un sector estratégico.
- Proyección internacional
- Galicia como referente en bioeconomía y textil sostenible.
- Oportunidad de superar el modelo tradicional de papel y celulosa.

Constância y la huella industrial de Caima
Eduardo Fernández / Figueira da Foz / Portugal
En el corazón del Ribatejo, a orillas del Tajo, la fábrica de Caima —propiedad del grupo Altri— ha sido durante años una pieza clave de la economía local, pero también un foco de polémica. La actividad de producción de pasta de papel ha suscitado numerosas críticas por sus efectos sobre el entorno, en especial el río que define el paisaje y la vida de la región.
Vecinos, pescadores y activistas han denunciado descargas de efluentes al río, visibles en forma de espuma, olores químicos intensos y tonalidades extrañas en el agua. La preocupación es que estos vertidos alteren la calidad del ecosistema fluvial, afectando tanto a la biodiversidad como a quienes dependen del río para su sustento y ocio.
El Ribatejo, en el corazón de Portugal, se distingue por la fuerza del río Tajo que vertebra su paisaje y aporta una fertilidad excepcional a las vegas conocidas como lezírias, donde desde hace siglos se cultivan cereales, viñedos, olivos y hortalizas que conviven con arrozales y humedales donde anidan aves migratorias. La riqueza de sus suelos aluviales ha permitido mantener un paisaje agrícola en mosaico, en el que dehesas y encinares alternan con campos abiertos y viñas, ofreciendo refugio a una biodiversidad notable y sosteniendo prácticas tradicionales ligadas al vino y al aceite. A este patrimonio natural se suma la proximidad de espacios como el Parque Natural das Serras de Aire e Candeeiros, que protege formaciones kársticas, cuevas y una flora mediterránea singular, consolidando la región como un territorio donde la naturaleza y la actividad humana han sabido entrelazarse, creando un equilibrio que se refleja en la identidad cultural y ambiental del Ribatejo.
Aire pesado y molestias cotidianas
Más allá del agua, la fábrica también ha estado en el centro de quejas por emisiones atmosféricas. Escapes químicos, como el de ácido nítrico que provocó alarma en la zona, han marcado la memoria colectiva. A ello se suman ruidos constantes, especialmente de noche, y un olor persistente que muchos habitantes describen como una carga diaria, obligándolos a cerrar ventanas o a convivir con una sensación de aire “pesado”.
La propuesta de instalar una central de biomasa en el complejo ha reavivado las dudas de la población. Aunque se presenta como una apuesta por la sostenibilidad, los vecinos temen que signifique más humo, cenizas y presión sobre los bosques circundantes. El debate gira en torno a si realmente será una solución verde o una nueva fuente de contaminación.
Uno de los grandes reproches de la ciudadanía es la falta de información clara sobre lo que ocurre en la fábrica y sobre los controles efectivos que realizan las autoridades. La percepción es que la relación entre la empresa y la comunidad está marcada por la desconfianza, fruto de episodios pasados en los que los compromisos ambientales no se cumplieron según lo prometido.
Amenaza a la biodiversidad y riesgo de incendios: Celtejo y Celbi
En Vila Velha de Ródão se encuentra Celtejo, otra de las fábricas del grupo Altri, especializada en la producción de pasta de papel. Ha sido una de las más señaladas por la contaminación del Tajo, con vertidos que en varias ocasiones provocaron episodios de espuma y olores intensos, lo que derivó en sanciones y en un fuerte rechazo ciudadano.
Vila Velha de Ródão, en pleno curso medio del Tajo, reúne un conjunto de valores ambientales que lo convierten en uno de los enclaves naturales más singulares de Portugal. Destaca la Porta de Ródão, una impresionante garganta fluvial formada por farallones rocosos que sirven de refugio a una de las colonias más importantes de buitres leonados de la península, acompañados de águilas reales, alimoches y cigüeñas negras, especies emblemáticas de la avifauna ibérica. El río aporta un corredor ecológico de enorme valor, con aguas que favorecen tanto la pesca tradicional como la conservación de especies autóctonas, mientras que las riberas acogen bosques de fresnos, sauces y alisos que contribuyen a la estabilidad del ecosistema. El entorno combina además sierras cubiertas de encinas y alcornoques con olivares y huertos, un paisaje en mosaico que integra la acción humana con la biodiversidad local. Todo ello convierte a Vila Velha de Ródão en un espacio donde la geología, la flora y la fauna se entrelazan en armonía, constituyendo un patrimonio natural de gran valor para el centro de Portugal.
Más al norte, en Figueira da Foz, está Celbi, dedicada a la celulosa y considerada una de las plantas de mayor capacidad en Portugal. Aunque es un motor económico de la región, también ha sido criticada por su impacto ambiental, tanto por los vertidos asociados a la actividad como por el modelo de monocultivo de eucalipto que abastece a la fábrica, con consecuencias sobre la biodiversidad y el riesgo de incendios forestales.
Figueira da Foz, en la desembocadura del Mondego, atesora valores ambientales ligados tanto al mar como al río y a sus marismas. La franja costera ofrece largas playas de arena fina, dunas y sistemas dunares con flora adaptada a la salinidad, además de ser un punto de descanso y cría para aves migratorias. El estuario del Mondego constituye un ecosistema clave en la región, con salinas tradicionales, arrozales y zonas húmedas que albergan peces, crustáceos y aves como garzas, flamencos o charranes, formando un hábitat de gran importancia para la biodiversidad. A ello se suma el entorno serrano de la Sierra da Boa Viagem, cubierta de pinares y vegetación atlántica, que contrasta con el paisaje litoral y completa una oferta natural diversa y valiosa.
